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viernes, 17 de junio de 2011

Cardumen de conocimientos

Muchas personas no enseñan las cosas del modo en que ellas lo aprendieron sino que lo hacen desde su punto de vista actual.

Puede ser que alguien gane con el tiempo una mejor perspectiva de lo que le pasó y eso le sea útil para enseñar mejor cierto tema. Quizás dándole más contexto, conexiones o matices que los que pudo disponer en su momento.

Muchas veces se deja pasar un tiempo, se recolecta el material para cierto tema a enseñar y se lo prepara de un modo que nos parezca lógico y cuya efectividad depende de la habilidad del maestro.

Se suele llenar al alumno de definiciones que debe recordar para cuando llega al enunciado central. Es cansado de elaborar, es cansado de aprender. Pero, principalmente, no es natural.

En contraste, cuando uno investiga en el mundo real, se enfrenta a algo que debe descubrir debajo de muchas capas, como quien pela una cebolla, e ilustrar con definiciones que va elaborando, hasta que es capaz de volver sobre sus pasos y contar la historia en limpio.

Cuando uno descubre una solución a algo, puede sentir la inspiración de anotar ese logro. Como en una bitácora. Puede ser que el conocimiento que se manifiesta en esa nota no tenga la profundidad que adquirirá cuando se lo contemple en el futuro y se lo haga formar parte de un libro de texto, pero tiene el valor de tener más fresca la perspectiva de un logro recién alcanzado.

Eso puede ayudar mucho. En mi opinión, puede ayudar mejor a que sintamos la real dirección hacia la que se mueven las cosas, que es muy difícil de percibir cuando es sometido uno a una clase preparada.

Algún maestro podría tener el talento de recordar lo que sentía cuando descubría algo y organizar sus clases de modo que inspire a los alumnos los mismo. Seguramente nos parecería un buen maestro. Pero, si pensamos un momento, podemos notar que nos acercamos también a esa experiencia al leer la bitácora de alguien que va descubriendo cosas.

Cuando descubro algo y siento que puedo escribirlo, lo hago. Siento como si eso me ayudara a mi mismo de alguna manera. Como si la gente que lo pueda leer fuera yo mismo en otro tiempo. Imagino que si todos hiciéramos algo similar, de escribir con el recuerdo fresco, sería como dejar una estela que otros puedan seguir. Quizás, como la corriente de agua detrás de un pez en un cardumen, o de un ave en una bandada, esas anotaciones puedan ayudarnos a avanzar como un cardumen de conocimiento, donde el esfuerzo comunitario puede ser mejor aprovechado.

Revisar por dónde se ha pasado, recolectar materiales, preparar clases, ¿seguiría siendo una alternativa?. Como habría gente detrás de cada escalón de conocimiento, incluso hasta las niveles más avanzados, quizás el cardumen sería la manera más natural de lograrlo.

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